Hace ya un mes desde que acabamos el maldito viaje en furgoneta, en la que ya no sabíamos si cantar, jugar a los barcos o contar chistes, porque dormir ya no era una opción válida. Además, una vez en Barcelona, cuando la mitad de nosotros había llegado a su destino (por lo menos a la provincia), a mí me quedaban otras 9 horas de viaje en un incómodo tren...
A partir de entonces los demás viajes hechos en coche/bus se me han hecho hasta cortos, pues qué son dos horas después de las 12 diarias de aquel viaje... Debo decir que la vuelta fue más dura que la ida. Como siempre.
Ahora estoy tratando de poner toda la información en orden, descartando fotos, reuniéndolas en hilos conductores, pasando las entrevistas a ordenador... El reportaje tendrá forma, por fin, a finales de octubre, ya que Ferran, el otro miembro de nuestro equipo de reporteros (jajaja) se acerca a Santiago a terminar la labor.
Mientras tanto os quería entretener con un montaje de fotos, pero me ha sido imposible porque después de hacerlo, se me ha borrado. Así que subo alguna...